.

.
.

domingo, 8 de junio de 2014

PORTALIGAS

El portaligas debe ser, sin duda, una de las prendas más eróticas y fetichistas que existe. 

Es una prenda coqueta y seductora, por lo que no está de más conocer un poco más de este accesorio. 

Desde su creación, en las primeras décadas del siglo pasado, y durante muchos años, esta prenda fue una pieza infaltable en el armario de toda mujer.  

Portaligas o el liguero, como se le llama también en muchos países de habla hispana, es una prenda de encaje que cuenta generalmente con 4 bandas elásticas que llevan en su extremo un gancho, destinado a sujetar las medias. 

Es común que sea una pieza independiente, aunque también existen modelos que integran las funciones de corsé y portaligas.


Hasta el siglo XIX, las medias se sujetaban con tirantes unidos a los corsets o se suspendían a un cinturón. 
En principio estas medias se fabricaban con seda de oriente,  seda natural que era mucho más costosa es reemplazada gradualmente por la seda artificial, el rayón. 
Pero su alto costo hizo que al desarrollarse la producción de nylon se optara por este material para su confección. 

Dupont inventó el nylon en 1935. Las primeras medias de nylon llamados "seda sintética" se venden el 15 de mayo 1940 en Nueva York en la Feria Mundial, con el argumento de que no se romperían. 

La coquetería femenina demandaba el uso de las medias, mientras duraran, en esta época las medias tenían costura en la parte posterior,  hasta que en 1943 desaparecieron del mercado de consumo, pues el nylon era imprescindible para la industria militar.  
Cuando las mujeres no podían conseguir las medias, ellas maquillaban sus piernas para que pareciera que las usaban.  

Incluso pintaban la costura en la parte posterior, presentando una raya centrada perfectamente, tal como debía ser, para aparentar el uso de medias de nylon.
La  función del portaliga es de sujetador, pero en verdad tiene un efecto de marco que destaca la zona pélvica.
En 1930 el film “El Ángel azul”, protagonizado por Marlene Dietrich, mostro el poder seductor del portaligas en la pantalla gigante.


En los años 50 fue una prenda adorada, que el cine se encargó de lucir en los cuerpos de Sofia Loren, Grace Kelly o Zsa ZsaGalbor, entre otras muchas.


 Posteriormente el auge de la panty  desecha el uso de portaligas debido a su comodidad, quedando esta prenda cada vez más relegada a la categoría de “lencería erótica”, de uso sólo para ciertas ocasiones.

Sin embargo, en los últimos tiempos es más frecuente encontrar destacadas marcas de lencería que cuentan en su catálogo con distintos modelos y colores de portaligas o ligueros  pensados para su uso en el día a día. 


En las pasarelas muchos confeccionistas lanzaron su nueva línea de ropa interior con una mediática campaña promocional, modelando una variada colección en la que el portaligas fue protagonista.


El portaligas fue y es un fetiche elemento que hechizan. 


Sin duda, para más de algún hombre sería una agradable y excitante sorpresa encontrarse de manera casual con una de estas prendas, un regalo que su pareja le puede dar. 


La mayoría de las mujeres lo consideran incómodo de usar o poco práctico, pero aun así gustan de ella. 

En la actualidad tiene un papel erótico.

Madona fue el prototipo de la mujer de los años 80

Dale me gusta a Facebook